Las casas 1, 4, 7 y 10 de la carta natal. Corresponden a los cuatro ángulos principales —Ascendente, IC, Descendente y MC— y representan el Ser, el Presente y los puntos de mayor iniciativa y fuerza en el horóscopo.
Las casas angulares coinciden con los cuatro ángulos fundamentales de la carta natal. Son los puntos de arranque de cada cuadrante y concentran la mayor energía disponible. Un planeta angular —especialmente si está a menos de 5° de la cúspide— ejerce una influencia decisiva sobre toda la estructura de la personalidad.
Rudhyar asignó a las casas angulares la palabra clave SER. Casa 1: la realidad subjetiva del ser individual. Casa 4: la realidad concreta y radicada del ser. Casa 7: el ser en relación, el estado de las asociaciones. Casa 10: la realidad social del ser, su presencia en el mundo colectivo.
Un planeta situado al final de una casa cadente que se aproxima a un ángulo actúa como síntesis de toda la experiencia acumulada en el cuadrante anterior. Al cruzar la cúspide angular, ese planeta inicia un nuevo ciclo con toda la potencia de lo vivido. Esta zona de transición —los últimos y primeros grados de las casas en torno a los ángulos— es de extraordinaria importancia interpretativa.