Aspecto de 0°: dos planetas ocupan el mismo grado zodiacal. Es el aspecto de fusión, enfoque e intensidad. Las energías implicadas se fusionan en un único punto de expresión, concentrando su potencial y definiendo un área central de la vida.
En la conjunción, dos planetas —dos funciones psicológicas distintas— operan como si fueran una sola. Sus energías no se equilibran ni se tensan entre sí: se funden. El resultado puede ser una intensificación extraordinaria de ambas cualidades, pero también una dificultad para diferenciarlas y utilizarlas de manera independiente.
Una conjunción en la carta natal señala un área de vida donde el individuo se concentra de manera natural —a veces compulsiva— y donde hay una capacidad de potencia particular. Lo que el Sol conjunto a Saturno experimenta como estructura y restricción fusionadas con la identidad central es radicalmente diferente de lo que siente alguien con Sol conjunto a Júpiter, donde la expansión y el propósito se fusionan.
Cuando un planeta forma conjunción con la Parte de la Fortuna, su naturaleza específica colorea profundamente la definición de la felicidad y el sentido de propósito del individuo. El planeta «dice» qué forma concreta adoptará la recompensa kármica: Saturno conjunto la Parte de la Fortuna indica que la plenitud viene a través del trabajo disciplinado y la responsabilidad; Venus, a través de la belleza y las relaciones; Marte, a través de la acción y el coraje.