Aspecto de 90°: ángulo recto entre dos planetas. Es el aspecto de la tensión dinámica, el conflicto interior que exige resolución activa. Las cuadraturas producen los mayores desarrollos de conciencia precisamente porque no permiten el reposo cómodo.
La cuadratura coloca a dos planetas en una relación de fricción permanente. A diferencia de la oposición —que polariza dos energías claramente diferenciadas—, la cuadratura une dos energías que no se complementan de manera natural y que deben ser constantemente negociadas. Este roce produce una tensión que solo se resuelve mediante la acción.
En la tradición humanística, las cuadraturas son los aspectos que más fuerzan el crecimiento psicológico. Una persona con pocas cuadraturas puede llevar una vida más fluida pero menos desarrollada; una persona con muchas cuadraturas enfrenta más fricción, pero también dispone de más combustible para transformar esa tensión en conciencia y habilidad. El trabajo consciente con las cuadraturas es uno de los ejes del proceso de individuación.
Cuando un planeta forma cuadratura con la Parte de la Fortuna, indica que la recompensa kármica no llega pasivamente: exige esfuerzo y acción deliberada. El individuo debe moverse, superar obstáculos internos o externos y tomar iniciativas que van contra su zona de comodidad natural. La tensión entre la naturaleza del planeta y la realización descrita por la Parte de la Fortuna es el motor que, si se trabaja conscientemente, impulsa la vida hacia su mayor potencial.