El punto del horizonte Oeste, opuesto al Ascendente. Simboliza la conciencia objetiva del otro, las relaciones íntimas y la función junguiana de la Sensación.
El Descendente es el grado zodiacal que se pone por el horizonte Oeste en el instante del nacimiento. Cúspide de la Casa 7, forma el polo opuesto del eje del Horizonte junto al Ascendente. Describe el tipo de asociaciones significativas —pareja, socios— que el nativo atrae o que el mundo exterior le presenta.
Psicológicamente, el Descendente revela cómo el individuo experimenta al otro. Las cualidades proyectadas sobre las parejas y socios suelen ser precisamente las que el nativo no reconoce en sí mismo: su sombra junguiana en clave relacional. El trabajo de integración del Descendente consiste en reconocer en el otro aquello que es propio.
Rudhyar asocia el Descendente con la Sensación, la facultad consciente e irracional de percibir el mundo exterior a través de los sentidos y del contacto con los demás. A diferencia de la Intuición del Ascendente —volcada hacia el interior—, la Sensación está orientada hacia la realidad objetiva y las personas concretas.
El principio de polaridad es fundamental: ningún polo del eje puede interpretarse aislado. La autenticidad del Ascendente depende de que sea probada en el fuego de las relaciones del Descendente. La conciencia individual solo madura al ser confrontada, modificada y enriquecida por el encuentro con el no-Yo.